Sabemos que el protocolo TLS evolucionó a partir de SSL (Secure Socket Layers), que fue desarrollado en 1994 por Netscape Communications Corporation para proteger las sesiones web de aquellos que podrían intentar espiar su comportamiento web. Si bien la versión 1.0 de SSL nunca se lanzó públicamente, fue seguida rápidamente por 2.0 y luego por 3.0, en la que se basa TLS.
En el año 2015, SSL 3.0 quedó obsoleto por RFC 7568 porque se consideró inseguro, con la recomendación de que se debe usar TLS 1.2 en el futuro. Luego, en el 2020, se desarrolló TLS 1.3, que permite un nivel de seguridad aún mayor y un protocolo de negociación aún más rápido; por lo que se está convirtiendo rápidamente en el estándar en todos los servidores web.
Es importante tener en cuenta que TLS no protege los datos en los sistemas finales, como su servidor web. Más bien, se utiliza para garantizar la entrega segura de datos a través de Internet, lo que le ayuda a evitar escuchas ilegales y/o alteración del contenido. En resumen, TLS es una evolución del SSL.
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